Si siempre te has preguntado qué tipos de relación hay, aparte de la clásica, Follamigos te lo pone fácil. Sigue leyendo.

Hay  muchas formas de amar, tantas como relaciones hay en el mundo. En este artículo Follamigos no va a hablar de conocer gente en internet, que también, ni de las formas que tienes de hacer un trío en la mejor página de contactos esporádicos de EspañaNi siquiera te va a decir lo que tienes que hacer para triunfar en Follamigos.

A continuación vamos a explicar algunas formas de amar que te puedes encontrar o, para ser más exactos, de tener relaciones. Suena complicado, ¿verdad? Pues sí, lo es, aunque no imposible. Primero tendremos que definir el amor y, como todos los grandes temas, es muy difícil hacerlo. Veamos qué dice la RAE acerca de todo esto.

Amor:

  • Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.

Extraña definición y, además, la primera de muchas.  ¿Cómo que partiendo de su propia insuficiencia? ¿Qué significa eso?  Y  ¿cómo que la unión con otro ser? ¿Entra cualquier tipo de ser? ¿Qué tipo de unión?

Las otras no son mucho más claras. Os dejo el link a la página de la RAE por si tenéis curiosidad.

Lo que quiero decir es que, a pesar de ser tan difícil de definir, es reconocible cuando sucede. Y sucede de muchas maneras distintas. Hay gente que es capaz de amar pero le cuesta horrores demostrarlo de forma cercana. Otros son un derroche de romanticismo, pero no están realmente enamorados. Y entre esos dos polos hay toda una gama de estados anímicos y tipos de relación realmente amplia.

1. Relación Clásica.  Dos personas se conocen, se gustan, empiezan a quedar y se enamoran. Al cabo de un tiempo se van a vivir juntos. Todo es normal y previsible en la relación, lo que no significa que sea necesariamente malo. Hay que avivar las llamas de este tipo de relaciones si no quieres que se enfríen.

2. Relación abierta. Dos personas están juntas pero no tienen la exclusividad. Su relación es la principal, aunque a pesar de ello, de vez en cuando tienen aventuras con otras personas. Para que este tipo de relación se mantenga en el tiempo las personas que la componen tienen que ser liberales, de mente abierta, sin prejuicios con la sexualidad, como la mayoría de hombres y mujeres que han completado un registro gratuito en Follamigos. Si uno de los dos no cumple estos requisitos, la relación está condenada a terminar en fracaso.

3. Relación a distancia. Este tipo de relación depende muchísimo del momento de la separación y de la intensidad de lo vivido. Hay parejas que sobreviven a la distancia gracias al tiempo que llevaban juntos antes de separarse. Otras, están viviendo el amor romántico y pasional de los primeros meses cuando tienen que hacerlo. Ese amor es indestructible… al principio.

Por otra parte hay gente que vive separada que se ven más si sumas todas las horas que se ven al año, que muchos matrimonios que viven bajo el mismo techo.

Lo importante, con este tipo de relación, es dejar las cosas claras y tener la mente fría durante las largas ausencias.  Y una cosa más, los reencuentros siempre son formidables.

4. Relación todos lo ven menos ellos. Es la que tienen dos personas que encajan a la perfección. Son los mejores amigos, quedan, hacen cosas juntos y en algunas ocasiones incluso saltan chispas entre ellos, pero no están saliendo, no son novios. Son solo “amigos”. Esta extraña forma de relacionarse no tiene sentido para nadie excepto para los implicados. Todo el mundo cree que serían la pareja perfecta. A veces, uno de los dos incluso puede llegar a hacer de gancho para que la otra, o el otro, pueda ligar con otra persona e, incluso, tener relaciones sexuales esporádicas.

5. Los que son novios desde el pleistoceno. En tu universidad había una pareja así, seguro. Tienen treinta y algo y llevan saliendo desde los 16. Nunca han tenido relaciones sexuales ni de otro tipo con nadie más y a veces parecen un matrimonio a punto de celebrar las bodas de oro.  No se separan, van juntos a todos los lados y la frase ligar con otras personas es algo que les podría provocar una embolia. Ah, pueden llevar catorce años juntos, pero no se van a casar, ya verás, la mayoría no se casan. Con estas parejas siempre está el factor sorpresa descafeinado, llamado así porque, en realidad, todo el mundo sabía que su relación estaba acabada desde hace mucho.

6. Los que no pegan ni con cola.  Todo el mundo conoce a alguien así. Son como el día y la noche.  Ni siquiera salen juntos de fiesta la mayoría de las veces. De hecho, sus respectivos grupos de amigos apenas se conocen. Pero ahí los tienes, año tras año, unidos por vete tú a saber qué.

7. Los Ross y Rachel de tu panda. Su forma de relacionarse es estar siempre envueltos en una especie de tensión sexual no resuelta. Unas veces te dan ganas de gritarles que se besen de una vez y otras que intenten ligar con otras personas. Pero no lo hacen.

8. La relación Ave-Fénix.  La pareja que nunca muere. Han cortado cuatrocientas cincuenta y siete veces, que recuerdes. Han discutido de formas que harían palidecer de envidia al mismísimo Diablo. Incluso, la vez que creías que era la definitiva, has puesto a parir a uno de los dos, hablando con la otra persona.  Lo malo es cuando los ves aparecer cogidos de la mano el fin de semana siguiente.  En ese momento te entran ganas de que te trague la tierra. Ya no quieres estar delante de tu cerveza, sino en casa, bajo una manta viendo la tele o quizá viendo qué chicas o chicos te han añadido a favoritos en Follamigos.

9. Relación de dependencia. Alguno de los dos o los dos no saben estar solos.  Aquí no tiene mucho que ver el amor, tiene que ver más el miedo. Este tipo de personas pueden llegar a morir sin saber que es estar enamorado de verdad. Son conservadoras y se afanan por luchar por las cenizas sin saber que eso, como dijo el poeta Benjamín Prado, te hace renunciar al fuego. Son personas que podrían conocer gente perfectamente, escuchar opiniones, tener incluso algún que otro follamigo, pero algo les hace ser conservadoras y creer que es mejor malo conocido que bueno por conocer.  Si cortan con su pareja es que están seguros de que tienen otra persona disponible para estar con ellos.

10. Relación bengala. Corta pero intensa. Puede darse en cualquier ámbito, pero si mezclas el verano con la juventud te sale esta relación nueve de cada diez veces. Una época de descubrimiento e iniciación. Juegos de botellón, primeras noches de fiesta, el calor, la ausencia de ropa de abrigo, la conciencia de lo efímero… todos estos factores hacen que este tipo de relaciones se parezcan más al horno de una pastelería que a otra cosa. Mezcla la alegría y la intensidad del deseo y el amor con la tristeza de saber que es algo que tiene fecha de caducidad y te sale una relación radiante. Al principio se suelen engañar (juventud, divino tesoro) y se dicen que tendrán la mejor relación a distancia del mundo. Pero a esas edades, generalmente, se es incapaz de controlar el poder y la belleza de la juventud, así que las promesas de fidelidad pronto se van quedando en el olvido. Los dos querrán conocer gente del sitio donde vivan y lo harán.

11. Relación Con Todo El Pack. Si sales con una persona así, sales con sus padres, sus hermanos, sus abuelos, sus primos, sus sobrinos, su perro y hasta puede que con una tortuga que se llame Alfred. El chico o chica en cuestión pone a su familia siempre por delante. ¿Tienes el concierto del grupo que más te ha gustado siempre dentro de un par de meses? No te preocupes, seguro que tienes una comunión el mismo día. ¿Tus amigas o amigos te proponen hacer por fin ese viaje en furgoneta del que llevas años hablando? Cht, cht, cht, que va, si os vais al pueblo a ver a  los abuelos de tu novia, que los pobres ya están muy mayores y hace meses que no los ve.  

Para poder llevar una relación así tienes que creer una de estas dos cosas, a ser posible en ambas: en el amor por tu pareja y el amor por la familia como institución básica e indispensable para mantener en pie los cimientos de la sociedad.

12. Relación sólo sexo. Quién sabe, igual leíste el artículo de nuestro blog sobre cómo incrementar tu rendimiento sexual en dos semanas. En este tipo de relación está muy clara la cosa: sólo son compatibles para tener relaciones sexuales. En la cama (o en el suelo del garaje, o encima de la lavadora, o apoyados en el lavabo, o…) son los mejores, pero fuera de eso no hay nada más. Puede que incluso no se soporten. El caso es que teniendo relaciones sexuales esporádicas son los mejores. Bien por ellos. Si la situación se prolonga en el tiempo, uno de los dos suele salir herido. 

Por las flechas de cupido y la sorpresa de su pareja sexual que, en todo caso, dirá siempre lo mismo: ”Ya te dije que era sólo sexo”.

13. Relación Zombie. Su amor ha muerto. Su cariño ha muerto. Su respeto mutuo ha muerto. Pero su relación sigue viva. Por alguna extraña razón prefieren estar juntos que separados. Se parece a la relación de dependencia pero es mucho más perversa porque en esta, no es que dependan del otro, es que no sienten nada, excepto enfado y malestar, y aún así siguen.

14. Relación Perfecta.  Estas parejas dan asco, directamente. Son tan perfectas que no los puedes ver. Se quieren, lo demuestran, se gastan bromas, se ríen juntos, tienen un sexo (porque lo proclaman a los cuatro vientos) excepcional, se hacen regalos, se… ¡BASTA YA, DEMONIOS! Dejad un poco de amor para los que siguen buscando pareja en el mundo.

15. Relación de Follamigos.  Una de las mejores, si eres capaz de controlar tus sentimientos. Ser amigos con derecho a roce es un concepto fantástico. Tener lo mejor de los dos mundos sin el compromiso que requiere tener una pareja estable. No tienes por qué limitarte a solo una persona si hablamos de sexualidad, ¿verdad? Conservar a los amigos es algo básico en la vida, primordial, de hecho. Pero eso no está reñido con conocer gente nueva si tienes una relación de follamistad. Eso te permitirá conocer otras personas, hacer amigos con derecho a roce y eso siempre es un estímulo en la vida. Tener sexo sin compromiso también.

16. Triángulo amoroso. Lo malo que pueden conllevar los triángulos amorosos es que casi nunca son equiláteros. Si quisiéramos compararlos con alguna forma geométrica podríamos decir que sería un triángulo isósceles, de hecho. Hay algunos casos en los que funciona, incluso durante años, pero es realmente difícil que todo encaje y que nadie preste más atención a una persona que a otra. Lo más común sería que una empiece a sentir celos de la otra al cabo de un tiempo. Hacer un trío en un hotel una noche es una cosa, convivir con dos personas más, en todos los ámbitos, incluyendo el sexual, ya es otra muy distinta.

Y estos son algunos tipos de relaciones. Hay muchas más, pero tampoco es cuestión de escribir un tratado filosófico sobre el tema. Lo importante es que sepáis que en Follamigos todo el mundo tiene las cosas muy claras y que, busques el tipo de relación que busques, conocer gente con tus mismos intereses no te va a resultar nada difícil. Ligar a base de clicks. Tú decides.

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